El bienestar está sobrevalorado
¿Sabés que pienso? Que el bienestar está sobrevalorado.
Pareciera, últimamente, que si no estas haciendo running, yoga, meditación o cualquier otro tipo de actividad que está haciendo la mayoría de la gente, algo no va bien en tu vida. Es que las actividades trending topic invaden nuestras redes, estamos viendo por día miles de fotos de personas mostrando que estan haciendo eso, atacan nuestras redes sociales millones de publicidades con tips para mejorar tu bienestar, lo bien que hace tal o tal cuestión. Casi como si fuese imperativo que tengas que hacerlo para dedicarte a tu bienestar o poder sentirte bien. Es más, hoy en día, en cualquier conversación cotidiana, con alguien de tu entorno surge el tema y te dice: "empecé yoga" "empecé tai chi" y vos por adentro pensando ... la puta madre yo no estoy haciendo nada.
Me atrevo a clarar (por riesgo a que se malinterprete) que con este artículo lo que menos quiero trasmitir es que esté mal hacer running, yoga, meditar o cualquier otra actividad que sea que estés haciendo. Porque en definitida, si lo estás haciendo de forma genuina, me parece algo maravilloso. Lo que busco aquí es, de cierta forma, desenmarañar lo que pasa con las personas que quedan por fuera de esa representación social de Bienestar, las que no comparten esas actividades, ya sea porque no se identifican con ellas o porque su represntación social de bienestar escapa a la impuesta por la mayoría. Aquellas personas que se frustraron por no tener constancia, perseverancia, por procastinar o hacer ese tipo de cosas con desgano. Sintiendo interiormente en más de una ocasión que algo andaba mal e incluso autocriticándose por no hacerlo o no lograrlo.
Sé por experiencia personal, como se siente esa sensación de "bicho raro" cuando uno no comparte éstas tendencias y como suele terminar ésto: una misma criticandose su propio estilo de vida. Es que, si no me conecto con mi propio estilo de vida, de seguro voy a acabar por enojarme por no poder hacer lo que hacen todos, no tener eso que pareciera que tiene la mayoría y automáticamente pienso que algo está mal en mí. No hago nada de eso ¿Que me está pasando?, me hablo mal a mi misma, termino convencida de que no tengo disciplina, no poseo fuerza de voluntad, soy débil, no tengo consciencia de autocuidado, etc. Olvidándome que yo puedo elegir que hacer, como darme bienestar y que, si bien la "mayoría" hace tal cosa, eso no quiere decir que deba hacerse eso o que esas actividades sean la clave del éxito del bienestar.
Pero ... ¿Qué pasa si simplemente no me gustan hacer esas cosas? ¿Que pasa si las actividades trending no son lo mio? ¿Me pregunté acaso cuáles son las actividades que me hacen sentir bien? ¿Qúe es lo que me ayuda a mí a descansar, a conectarme conmigo misma?
Es importante eso de <Conectarme conmigo misma>. Creo que ésta es la puerta de entrada al bienestar, pero no al bienestar que responde al colectivo social, sino al mío propio, al personal, al único y quizás variante que poseo. ¿Te lo has preguntado?
Quizás termines descubriendo tus propios momentos de bienestar y te puedas asombrar de lo simple, cotidiano y más natural que puede llegar a ser eso. Realmente no hace falta salir a buscar profe de tai chi o comprar un mat para hacer yoga, buscar alguien que me ayude a meditar o bajarme aplicaciones para hacerlo. A veces el bienestar está en una taza de café al punto que me gusta, en salir unos minutos afuera a respirar aire puro o al darme cuenta que respondí mal en una conversación y deseo remediarlo. Al mirar a tus mascotas dormir, leer un tweet de alguien que me recordó algo lindo, escuchar un buen tema de musica, de esos que te dan ganas de bailar, en el gesto de alguien desconocido ...
Comprendiendo que es algo cotidiano de tu rutina, efímero ¿Pero qué de la vida no lo es?
Es que sí, insisto en que el bienestar está sobrevalorado. O al menos eso pienso yo.
¿A tí que te parece?
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